Entregados los Premios Regionales de Arquitectura Región de Murcia

RETESARQUITECTOS EN LA ENTREGA DE LOS PREMIOS REGIONALES DE ARQUITECTURA

El trece de diciembre de 2013 se celebró el acto de entrega de los Premios Regionales de Arquitectura 2013 en el salón de actos de la Consejería de O. Públicas y Ordenación del Territorio. Por primera vez en más de treinta años solicitan de los arquitectos unas palabras. Me indican que como ganador del Premio Regional debo ser yo el encargado de hablar y me conceden para ello 2 o 2,5 minutos.

El texto que sigue, que no fue nunca escrito, es la transcripción de lo que dije desde el recuerdo.

Pretendo con su publicación varias cosas.

1- Atender a los que me han manifestado su interés por conocerlo.

2- Generar un análisis comparativo entre lo que dije (está grabado), lo que quería haber dicho y que quedó enredado en algunas de mis neuronas y lo que recuerdo que dije.

Esta situación se da en todo proceso de creación: Lo que querías hacer, lo que se quedó en el proceso y lo que al final vio la luz y que constituye en definitiva la obra final.

Utilizar el inexistente texto como pretexto para analizar estos procesos me interesa personalmente.

Pondré en cursiva lo que recuerdo haber dicho y en negrita lo que había pensado decir y por la violencia que me suponen estos actos olvidé o no acerté a expresar.

Por último, en la grabación se podrá conocer lo que realmente dije.

Vamos a ello.

 

Buenas tardes.

Representantes de los ciudadanos, de las Instituciones, compañeros, incluso amigos, señoras, señores.

Es la primera vez, creo recordar, que los arquitectos tenemos voz en este acto, en más de treinta años de recorrido.

Agradezco pues,  doblemente los premios recibidos y la responsabilidad de decir estas palabras.

Si en esta sala hubiera algún ciudadano curioso, interesado en la Arquitectura, le diría, en esta fiesta de la Arquitectura, cuales son las razones de nuestro trabajo, que es la Arquitectura para nosotros, pediríamos a los premiados que explicaran sus trabajos y hablaríamos tal vez de “el juego de los volúmenes bajo la luz”, la creación de espacios…    o quizás otros, yo mismo, hablaríamos de sensaciones ( aquí quise decir Atmósferas)… Hablaríamos de arquitectura.

Pero en este breve espacio de tiempo y ante la situación actual, debo hablar de la Profesión.

Y ello porque creo que se lo debo a los arquitectos jóvenes y a mi hija, que a pesar de lo que ha conocido…… algo vio que le hizo hacerse arquitecta.

Para los que, legislando desde la ignorancia dan un nuevo golpe para la destrucción de nuestras ciudades y paisajes. Que confunden Arquitectura con Construcción, que no saben, que creen que se puede gestionar, desde criterios de corte liberal el Suelo, el agua y tal vez el aire (por si acaso) y que en alguna ocasión desearon, de forma irónica la muerte de los arquitectos, nosotros no llegamos a tanto. simplemente deseamos que dimitan o que aún mejor: Sean barridos en las urnas…

En algunas tribus indias americanas, un guerrero era valorado por el número, la astucia y el valor de los enemigos que tenía.

Yo así, me siento valorado ante la calidad de los trabajos de los arquitectos premiados, “enemigos” a los que me he enfrentado en numerosas ocasiones y que me permiten conocer el placer de ganar o de que, cuando me ganan, saber que tendré el placer de ver buena Arquitectura. En ambos casos gano.

Y sobre todo ganan nuestras ciudades.

Si, en la sala hubiera algún ciudadano no arquitecto, interesado en la arquitectura, le haría ver el esfuerzo de unos profesionales que, para poder realizar su pasión: construir, deben enfrentarse sistemáticamente a otros arquitectos de modo que se llegan a producir centenares de propuestas para un solo objeto a realizar.

Le explicaría que se podrían hacer muchas ciudades con los objetos creados y no realizados por los arquitectos, ciudades imaginarias pensadas con el esfuerzo vertido por la profesión en concursos y propuestas. Cien, doscientas, a veces hasta cuatrocientas propuestas en un solo concurso de las que solo una llega a ver, con suerte, la luz en la ciudad. Y hay cientos, miles de concursos al año…

A los jóvenes premiados, que ya son grandes arquitectos: Los Pedros y Ángeles, los Jaumes y Patricias, los Manueles y Pablos ( aquí olvidé muchos jóvenes arquitectos excelentes que quería reseñar).

A los viejos compañeros de armas: Los Vicentes, los Carlos y Luises, los Felipes…( más olvidos).

A los Andreses y Martines, Penchos y Migueles (de nuevo imperdonables olvidos).

A mis compañeros y colaboradores de estudio sin los que estos premios u otros hubieran podido tener lugar. Los Enriques, Franes, Helias ( mas despistes).

Para todos ellos y para Nevada que ajena a la Arquitectura me enseña algo nuevo todos los días,  pido un fuerte aplauso.

 

Gracias.

Tiempo según duración vídeo: 7,30 minutos.

 

 

Esta entrada fue publicada en Artículos y reflexiones, CARM, Premios y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *