Hemos recibido este premio coincidiendo con el 50 aniversario de nuestra formación como estudio.


Hemos recibido este premio coincidiendo con el 50 aniversario de nuestra formación como estudio.



Hemos propuesto al Ayuntamiento reiteradas veces, la eliminación de la cartelería en toda La Huerta. Gif de muestra realizado por nuestra colaboradora Lucía de Retes.
íhttps://drive.google.com/file/d/0BzmWwPFwHyXaNjRxa1hxZ0R1Vk0/view?usp=

recuperando el paisaje
El Batel. Cartagena 17/09/2017
Estimadas compañeras y compañeros:
Agradezco profundamente su invitación y les doy la enhorabuena y la bienvenida a esta profesión. leer más…
La presentación a los premios de arquitectura de la CARM nos enfrenta de nuevo a estas dos obras en Pliego leer más…
Lucho de Miquel. El arquitecto Luis Miquel Suarez Inclán murió el 28 de julio de 2016. Ahora hace un año.
Le recordamos en la visita que realizó al centro agroecológico de Bullas interesado en las viviendas que hicimos y en las que se alojó. También nos invitó a colaborar en los cursos de formación de la Fundación COAM que dirigía. Con posterioridad las incluyó en su libro sobre arquitectura sostenible, auténtico vademécum que le ocupo sus últimos años. Fué un placer compartir esos ratos con él.

Conversaciones en la Rafa de Bullas

25 años nos separan de esta imagen de la casa-estudio de retesarquitectos realizada en 1992 conforme a la tipología de casas-torre de La Huerta de Murcia incorporando unos elementales criterios que hoy llamamos bioclimáticos.
Desde entonces el entorno de la casa se ha transformado en un jardín siguiendo el tipo huertano: Eje con palmeras, pérgolas, tiestos de terracota y alberca.El microclima generado mejora notablemente los rigores del verano.
La casa en junio de 1992

Algunas imágenes del estado actual.




Interiores



Detalle de un espacio umbral.


Calle del Agua: fuente de los Caños y molino harinero.
Acabada en abril de 2015 con fondos europeos, con el presupuesto del proyecto inicial a pesar de los imprevistos surgidos. Todo tuvo que rehacerse en obra. En el papel quedaron las clepsidras, los petroglifos, el reloj de sol, las máquinas hidráulicas, etc…
Realizada contra viento y marea, desde el desinterés del entonces máximo responsable municipal, con el enfrentamiento irracional de algunos vecinos. Estas dos obritas no merecen el abandono y la desidia de sus responsables actuales.
La puesta en valor de la Información introduciendo el testimonio intangible de los últimos actores sociales de la Calle del Agua mediante el uso de códigos QR y video realizado por Frodo García Conde y la maqueta de fundición de aluminio que referencia el Lugar, constituyen el aspecto más relevante del proyecto que se esfuerza por conservar «la pátina del Tiempo».











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Juan y Pablo Genovés recorren La Conservera en su visita a Murcia

presentamos unas imágenes de las dos obras y de los materiales que se emplearán en su recuperación.

La llave del molino
(Notas a raiz de la obra de La Conservera)
La dificultad de encontrar apoyos fuera de la disciplina para la implementación técnica o tecnológica de los proyectos. Desde el concepto de Riesgo según J.L.Pardo: coautor de Preferiría no hacerlo (ensayos sobre Bartleby)
Hablar de dificultades en Arquitectura es hablar de los riesgos asumibles: La Dificultad es una función del nivel de riesgo.
El concepto de riesgo y las zonas de sombra (risk area). (Trasposición del texto de J.L.Pardo): Las decisiones (muchas decisiones) en Arquitectura se toman en esa zona de sombra en la que el conocimiento es arriesgado por inexacto e impreciso.
Las decisiones en condiciones de Riesgo es algo intermedio entre la Certeza y la Ignorancia. Es esa zona donde los acontecimientos son no previsibles o impredecibles y en la que se emplean mecanismos pragmáticos y precarios para acotar los riesgos entre márgenes de dispersión calculables (hacer manejable el riesgo) y constituir una base de datos empíricos de los cuales tomar decisiones.
El riesgo es sinónimo de peligro, pero es también “oportunidad” y en el umbral de riesgo se obtiene el máximo rendimiento, por lo tanto es en estas zonas de sombra se intuyen las máximas oportunidades. La Bolsa o la Guerra conocen bien este territorio.
Por un lado saber que el interés está en las zonas de riesgo, lugares desde los que se construye desde la duda e incertidumbre ¿el lugar de la creación artística y científica?, por otro lado la Arquitectura, sabemos, es el lugar de las soluciones probadas (de ahí el éxito del Clasicismo).
Creemos que este es el principio de las dificultades.
La dificultad estriba en acotar los riesgos razonablemente, encontrar los apoyos adecuados que permitan tomar decisiones en la zona de sombra.
Desde nuestra experiencia personal hemos trabajado en esa zona desde un postulado de intervención de mínimos (no se confunda con el minimal exquisito y chic en boca de Izascun Chinchilla), si no de minimizar la propia intervención (en teoría de riesgos arrepentimiento mínimo). Es un Minimal de carácter ético enraizado en la sinceridad de los materiales Semperiana y desde dos estrategias como forma de actuación:
-Asumir un carácter povera derivado de la precariedad económica y desde la simplificación y renuncia a acabados imposibles.
-Una utilización de los recursos constructivos y en especial de los materiales y sistemas próximos al Objet Trouvé de Duchamps. En términos actuales estaríamos hablando de Low Tech.
Hay un riesgo controlado en una cierta renuncia asumida al control del objeto final, que sin embargo nunca pierde sus expectativas y del que espero siempre ese “será bello por añadidura” que en otra esfera soñaba Alberti.
Al modo de los objetos inacabados de Martí Guixé esperamos de la propia obra y de su devenir la culminación de ese objeto ideológico soñado.
Hago de la duda materia prima de creación alternando la consecución del objeto con el “preferiría no hacerlo” de Bartleby.
Este proceso se aproxima más al concepto de Postproducción descrito por Nicolas Bourriaud. (Me apropio y manipulo cosas que dejo a otros a mi vez). Al arte de elegir, no de crear.
En definitiva espero que el final no controlado, pero propiciado por mí, me sorprenda, no como autor si no como consumidor de la obra, al modo de lo que Bourriaud plantea como Arte Relacional, y que Jorge Wagensberg describe como el ejercicio de la duda en el artista:
“El artista creador y el contemplador, que se separa de su obra para observarla ajeno. Es el ejercicio reflexivo del arte”
En este proceso asociado a la tecnología de baja intensidad, Low Tech, es donde más se echa en falta la ausencia de apoyos, de interlocutores en la toma de decisiones y en el desarrollo de sistemas. Estamos hablando de niveles próximos a la tecnología vernácula y al conocimiento popular adaptado a los medios actuales pero actuando desde el mundo de la Industria y sin el colchón de la Tradición. En las esferas de la alta tecnología los procesos son distintos. (Sorprende ver los medios de tanteo y ensayo que pueden desarrollar algunos equipos como lo que presentó aquí, en Murcia, no hace tanto Sauerbruch Utton Architects).
Las imágenes de La Conservera que presentamos son una muestra de nuestra aproximación al Póvera y al Ready Made y a la precariedad de medios en las simulaciones y exploraciones en torno al tema de la piel del edificio.
“Notas para entender la dificultad».